domingo, 15 de marzo de 2015

28 de marzo de 2015: la hora del planeta

Comienza la cuenta atrás

Son ya 125 las ciudades españolas que se han comprometido a apagar las luces de sus edificios más emblemáticos durante la Hora del Planeta de WWF. La cita es el próximo sábado, 28 de marzo, entre las 20:30 y las 21:30 horas. Hasta ahora, Cataluña es la Comunidad Autónoma que más municipios dejará a oscuras.

En 2015, el objetivo mundial de sumar el poder de los millones de participantes de todo el mundo para conseguir cambios, más allá de la simbólica hora, se traduce en medidas concretas para los ayuntamientos de España. Por ello, en esta edición de la Hora del Planeta, WWF anima a los ayuntamientos a sumarse a la campaña mundial de la organización y a impulsar medidas locales para hacer frente a esta amenaza.


Algunas de estas medidas propuestas por WWF para los ayuntamientos se centran en incorporar criterios de eficiencia energética en la compra pública de los ayuntamientos y en sustituir las bombillas por lámparas LED en el municipio.

WWF destaca que apenas unos días después del lanzamiento mundial de la mayor campaña de sensibilización contra el cambio climático, 125 ciudades españolas, incluyendo casi la mitad de las capitales de provincia, ya se han comprometido para apagar las luces de sus edificios más emblemáticos. Entre ellas, destaca la participación de todas las capitales de provincia del País Vasco y la alta participación de Cataluña, principalmente gracias al apoyo de pequeños municipio de Lérida y Tarragona. Andalucía, por su parte, es una de las comunidades que, hasta el momento, cuenta con menos municipios inscritos (ver todas las ciudades inscritas).

Dentro de las novedades destacables de 2015, destaca la celebración de la I Carrera Nocturna Ciudad de Logroño, durante la cual se procederá al apagado de las luces en un tramo del recorrido tan significativo como es el Puente de Sagasta.

La catedral de León volverá a oscurecerse con motivo de la Hora del Planeta, así como la Mezquita-Catedral de Córdoba, la Torre del Oro, en Sevilla, la Ciutadella de Menorca, el Castillo de Bellver, en Palma de Mallorca, las Casas Colgadas y Hoz del Huécar, en Cuenca, la Muralla de Ávila y la Torre de Hércules de A Coruña, entre otros muchos edificios emblemáticos.

En 2014, WWF batió su propio record de participación en la Hora del Planeta, con más de 160 países en todo el mundo. En España, más de 260 ciudades, entre ellas, todas las capitales de provincia apagaron sus monumentos más emblemáticos durante sesenta minutos como símbolo de lucha contra el cambio climático. En el mundo, se oscurecieron edificios de más de 7.000 ciudades, destacando la Torre Eiffel, de París, el Cristo Redentor, de Río de Janeiro, las cataratas del Niágara, San Pedro del Vaticano o la Acrópolis de Atenas.

Según Juan Carlos del Olmo, Secretario General de WWF España: “La implicación de las ciudades es especialmente importante en un año clave para el cambio climático, ya que es el año en el que se espera alcanzar el acuerdo climático global en la Cumbre del Clima de París.”



viernes, 13 de marzo de 2015

Un día, un perro


Autora: Gabrielle Vincent
Editorial Zendrera Zariquey


Este precioso álbum nos encanta y asombra a partes iguales. Su minimalismo de trazos a carboncillo nos acerca la realidad del abandono de una manera tan concisa y cargada de emociones que se hace imprescindible para adultos y niños. Es extraordinaria la capacidad que tienen unos dibujos abocetados tan sobrios de sugerir soledad y tristeza, compasión y ternura. La historia, además, y permitidnos el destripe para vuestra tranquilidad, tiene final feliz (algo que, lamentablemente, no siempre ocurre en la vida real tras un abandono).


Gabrielle Vincent fue una ilustradora belga que nació en Bruselas en 1928. Estudió Bellas Artes. Pintora y acuarelista, fue autora de muchos álbumes que a veces firmó con el seudónimo de Monique Martin. Falleció en 2000, un año después de publicar “Un día, un perro”.



La autora fue famosa por la serie de álbumes protagonizados por Ernesto y Celestina (Ernest et Célestine), relatos de vida cotidiana sobre un oso fuerte y paciente y una ratita mimosa e inquieta. Recientemente han vuelto a editarse cuatro de ellos, “Ernesto y Celestina han perdido a Simeón”, “Ernesto y Celestina músicos de la calle”, “Ernesto y Celestina van de picnic” y “Ernesto y Celestina van al fotógrafo”, en la editorial Marenostrum.

Queremos hacer especial mención de otra obra suya, “La pequeña marioneta”; mucho más que una demostración de maestría de una gran dibujante, es una historia de crecimiento formidablemente contada. Con un comienzo engañosamente nostálgico y dulce que nos mete dentro de un mundo de fantasía inocente, luego roto cuando se averigua la realidad, y por último recompuesto con más solidez cuando tiene lugar el descubrimiento gozoso del afecto y la amistad.

Documentación: www.bienvenidosalafiesta.com




Mercadillo benéfico y tapeo vegano

Sábado, 14 de marzo.

Dónde: La Dragona Vegana
(c/ Marqués de Leganés, 12. Metro: Santo Domingo L2 / Callao L3-L5)

Horario: 12 a 21 h.

Entrada gratis. Colaboración por cada tapa: 2 euros.



Mercadillo benéfico para recaudar dinero para tres asociaciones de animales: Escorial Felino, Perrigatos el sol y CES Hortaleza. Habrá cosas muy chulas que seguro te sorprenderán. Además, para amenizar la jornada, podrás disfrutar de tapas veganas: tortilla de patatas, croquetas, migas, ensaladilla rusa, gazpacho andaluz, ¡todo rico, rico! Y degustación de queso y bombones veganos.


También habrá una rifa con tres premios. Primer premio, una cuna para gatos, un cuenco de comida y una manta de juegos; segundo premio, una sesión de fotos y tercer premio, un rascador.


Fotografía: www.taringa.net

lunes, 9 de marzo de 2015

Compromiso feroz

Comprometerse en la defensa de los más débiles fomenta
la empatía y contribuye a crear en los pequeños 
una sensibilidad rica en tolerancia.



Cada año se abandonan en nuestro país miles de animales domésticos. Perros y gatos, sobre todo, desde cachorros a abueletes, son dejados a su triste suerte en la calle… Su destino no suele ser bueno, salvo para aquellos que son rescatados por particulares o por entidades de protección animal que les dan cobijo hasta que logran encontrarles un hogar. 
La labor de las organizaciones protectoras es muy dura y se financia, en la mayoría de los casos, mediante las aportaciones de particulares. 
Mediante nuestros Charlacanes aportamos nuestro pequeño grano de arena a su ingente labor, donando la tercera parte de nuestros ingresos a la organización protectora de animales que el centro educativo escoja.


Nuestros Charlacanes realizan una valiosa labor educativa en los niños pues la concienciación, siempre indispensable, se hace prioritaria en la infancia; momento esencial para trasladarles valores como la solidaridad y el afecto desinteresado.

Por ello, se han creado para ser accesibles al menor coste posible para los centros educativos, ludotecas, AMPAS y las familias. El coste de cada Charlacán está estudiado para cubrir la donación a una entidad protectora de animales, los materiales que se emplean durante su desarrollo y permitirnos, además, acudir a otros lugares con menos recursos a “dar la charla”; dentro de nuestro compromiso feroz, acercamos nuestros Charlacanes a aquellos lugares donde los pequeños no están pasando sus mejores momentos (hospitales, centros de menores, etc.), y a los centros educativos de barrios menos favorecidos.

Si quieres más información sobre los Charlacanes o quieres hacernos llegar alguna idea u opinion, puedes hacerlo por teléfono en el 91 474 37 28 o enviándonos un correo electrónico a charlacanes@gmail.com

viernes, 6 de marzo de 2015

Charla: “Aplicar límites educativos a niños con edades de dos a cinco años”

Lunes, 30 de marzo

Horario: 18:30 a 20 h.

Dónde: Centro de Apoyo y Encuentro Familiar.
Calle Donoso Cortés, 27, 3ª Planta. Madrid.

Gratis
Se necesita inscripción enviando un correo a: p.delafuente@afranciscodevitoria.org o caef@afranciscodevitoria.org (indicando nombre y apellidos, número de teléfono y correo electrónico)

La Escuela de Familia del Centro de Apoyo y Encuentro Familiar, CAEF MARIAM SUÁREZ, tiene, entre otros, los objetivos de proporcinar a los diferentes miembros de las familias habilidades y conocimientos que favorezcan la comunicación y fortalecimiento de la unidad familiar, a través de talleres y cursos formativos.

Enlace dónde conseguir más información:

Lógico


Niños y perros; amor y respeto

Los animales pueden aportar importantes enseñanzas a los niños. Su conocimiento y estudio está lleno de oportunidades a través de las que trasladar a los más jóvenes diferentes referencias de compañerismo y superación. Los animales domésticos, además, tienen la indudable ventaja de su cercanía; conviven con nosotros desde hace miles de años lo que los posiciona como un referente cercano y muy familiar. Pero esa cercanía tiene un lado peligroso, paradójicamente es esa convivencia la que a veces provoca incidentes nacidos de la ignorancia que, afortunadamente, en la mayoría de los casos, son perfectamente evitables.



Los adultos muchas veces sobreprotegemos a los niños y utilizamos el miedo para lograr ciertos comportamientos en ellos. De todos es conocido cómo los cuentos infantiles tradicionales parcelaban el entorno del niño entre lugares seguros e inseguros. Caperucita roja, es un buen ejemplo; no había que aventurarse en el bosque a según qué horas pues podía comerte el lobo, así sin más explicaciones. El pobre lobo es, gracias a estos cuentos, uno de los animales con peor fama entre los niños. El hombre del saco y el “coco” son otros entes amenazadores que aún se emplean como instrumento corrector como en el repetido “comételo todo que viene el coco”.

Dentro de esta sobreprotección surge el inculcar a los niños el miedo a los perros, en concreto, pues suponemos que es más fácil aterrorizarlos planteándolos como una amenaza que razonar con el niño qué conductas son adecuadas y cuáles no para evitar incidentes entre el niño y el perro. Así se coarta la natural atracción que todos los niños sienten hacia los animales, y sobre todo hacia los perros por ser estos una presencia habitual de nuestro entorno. Presenciamos cómo en muchos casos cuando se cruza un niño con un perro por la calle, algunos padres apartan al niño como si el animal fuera el mismo diablo hecho carne con un “¡cuidado con el perro!” o cómo cuando un niño quiere acercarse a un perro se le dice el famoso “¡a que te muerde!”.

Resulta que muchos de nuestros miedos son aprendidos en la infancia y que nuestros padres tienen un papel importante en ese aprendizaje. En un documental se hizo una prueba, no apta para fóbicos a los reptiles, con una serie de niños de unos doce meses. Se les ponía en un entorno doméstico rodeados de serpientes mientras eran observados por sus madres. En los casos en que la madre observaba la escena relajada, con una sonrisa, ese niño también sonreía y permanecía confiado y tranquilo jugando con los animales; sin embargo, si la madre permanecía tensa y con cara de terror, el niño lloraba y buscaba refugio en ella. Si con un animal tan peculiar la confianza de la madre consigue una reacción tan favorable del pequeño es fácil imaginar lo que se podría lograr con los perros.


En este artículo vamos a dar una serie de pautas muy sencillas que, junto al sentido común de cada progenitor, contribuyan a que la relación entre niños y perros sea segura y agradable. También tenemos que considerar el sentido común de los propietarios de perros que a veces parece inexistente. Los perros deberían pasear siempre con correa y sólo correr sueltos en parques y jardines, respetando las áreas de uso infantil. No todos los perros pueden correr sueltos, en un mundo ideal sólo lo harían aquellos que acudieran a la llamada de su dueño y que entendieran el significado de la palabra “no”. Y acudir a la llamada no es que tras desgañitarte repitiendo treinta y dos veces su nombre, tu querido amigo de cuatro patas pierda ya el interés por aquello que había llamado su atención y vuelva coincidiendo con tu último grito. No, eso no es acudir a tu llamada. Si lo que llamaba su atención era un pequeñuelo de padres inseguros, ya tienes ahí una típica trifulca de parque.

¿Puedo acariciarlo? 

Como norma básica los niños tienen que preguntar siempre al dueño del perro si pueden acariciarlo, y nunca intentar acariciar a un perro que esté suelto pues no está su dueño cerca y desconocemos su carácter y posible reacción. Puede ser amistosa, pero aún así podría golpear al niño jugando.
Nunca deben acercarse a un perro que esté atado en la calle. En esa situación puede sentirse inseguro y amenazado si intentamos interactuar con él, pues no puede huir si le estuviéramos molestando.
Para acariciar a un perro hay que hacerlo siempre por delante, de modo que te vea llegar y tu presencia no lo sorprenda. Las caricias que sean en el lomo y no en la cabeza.
Hay que estar tranquilo
Los perros se pueden alterar ante los gritos y aspavientos. Los niños deben estar relajados y hablar a los perros en un tono normal. No deben, ni siquiera jugando, golpearlos ni acercarse a ellos con objetos que el animal pueda considerar una amenaza: palos, espadas de juguete, etc.
Cuidado con las chuches
Los niños tienen que aprender desde muy pequeños que no pueden dar a los perros golosinas o cualquier alimento sin consultar a un adulto; el animal ansioso podría morderles accidentalmente o, en el mejor de los casos, el perro podría indigestarse.

Aprender a entenderlo

Es importante que los pequeños conozcan las señales de los perros. Si el animal se aleja de él, o si gira la cabeza hacia el lado contrario, se está empezando a sentir agobiado o inseguro y es mejor dejarlo tranquilo. Por el mismo motivo, no deben arrinconarlo pues el carecer de la posibilidad de escape puede provocar en él un comportamiento agresivo.

Jugar sin molestarlo

Otro aspecto importante es que el niño sepa distinguir lo que es realmente un juego entre ambos de lo que puede llegar a ser una tortura para el animal. Tirarle de las orejas, o del rabo, meterle los dedos en la boca o en los ojos, arrojarles objetos o disfrazarlos pueden ser situaciones muy desagradables para el animal que, para escapar, puede llegar a mostrarse agresivo.

La propiedad ajena

El niño nunca debe intentar quitarle algo al perro. Si este, jugando, se lleva algún objeto del niño, el pequeño debe pedir ayuda a un adulto para recuperarlo.

Evitar su excitación

Un perro excitado no debe confundirse con un perro divertido. Algunos niños estimulan la excitación del animal porque les resulta gracioso verlo saltar, ladrar reiteradamente, correr en círculos… Aprenden qué acciones propias provocan dichos comportamientos en los animales y las reproducen. Los adultos debemos evitarlo pues ese grado de excitación en el animal puede desencadenar conductas imprevistas que no sean de nuestro agrado.

Las palabras

Como comentábamos al inicio, nuestra forma de expresarnos es muy importante para que los niños no tengan miedo. Evitemos el “¡cuidado con el perro!”, “¡no lo toques!” y “¡a ver si te va a morder!” y empleemos los más educativos “ahora no lo molestes”, “mejor déjalo tranquilo” o “no juegues así”, en un tono tranquilo, sin levantar la voz ni mostrar nerviosismo, explicándole el porqué de cada indicación.

Amistad y empatía

Siguiendo estos consejos, los niños podrán convivir con los perros en sociedad y disfrutar de una de las formas de amistad más hermosas, sino
la más hermosa dada su nobleza, mientras aprenden el valor del afecto desinteresado y la capacidad de empatía con los más débiles.